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sábado, 3 de septiembre de 2011

PUERTAS Y VENTANAS: El guardián de la puerta


 Foto: Carmen del Puerto.

Chefchaouen (Marruecos), 03/11/2007

No es un monstruo de tres cabezas y cola de dragón con serpientes en el lomo. No es el perro del inframundo griego que guardaba la puerta del Hades, la entrada de los infiernos, asegurándose de que los muertos no salieran y de que los vivos no pudieran entrar. No es el Can Cerbero del último de los doce trabajos de Hércules (Heracles para los griegos). No es un personaje mitológico. Es sólo un abuelo, quizá huraño por la edad, quizá tierno con sus nietos. Hoy, el guardián de la puerta ya no vigila, sólo ve cómo pasa el tiempo.

PUERTAS Y VENTANAS: La ventana indiscreta


Enigmática ventana en el Museo de los Jardines Majorelle de Marrakech (Marruecos).
Foto: Carmen del Puerto

Algo de suspense me inspira esta ventana enrejada, aparentemente cerrada a cal y canto. Claro que, desde ella, un reportero gráfico, con una pierna escayolada, no podría combatir el tedio espiando a sus vecinos. No, no es la ventana indiscreta de Hitchcock, aunque en 1956 este genial director de cine sí estuviera en Marrakech, donde hice la foto que ilustra esta entrada. Allí, en la animada Plaza de Jemaa el Fna, rodó la famosa secuencia inicial de El hombre que sabía demasiado. Y en esta película, Doris Day cantaba: “¿Que será, será?/ El tiempo te lo dirá…”. Todo era suspense con el mago de la intriga.

PUERTAS Y VENTANAS: Pasatiempo


Ventanas: juego de analogías.
Fotos: Carmen del Puerto.
 
SOLUCIÓN:  
Estas imágenes de ventanas comparten encalado, reja, medidas y motivo floral. Ambas pertenecen a viviendas modestas pero dignas, de pueblos donde vive gente sencilla y buena. La de arriba, de Vejer de la Frontera, en Cádiz (España). La de abajo, de Chefchaouen o Chaouen (Marruecos). Localidades próximas geográficamente, incluso con algún nexo en su pasado histórico. Apenas separadas por un canal de agua: el Estrecho de Gibraltar. Las diferencias entre sus ventanas, que también las hay –blanco/azul, cortina/persiana…-, no dejan de ser dualidades armonizadas por un denominador común.

PUERTAS Y VENTANAS: Secretos de Marruecos


Foto: Carmen del Puerto.

Rabat (Marruecos), 03/11/2007


Foto: Carmen del Puerto.

Marrakech (Marruecos), 25/10/2007

¿Qué esconde la celosía de esa ventana con marco de madera tallada en esa pared de elegantes mosaicos? ¿Qué hay detrás de esa puerta artesana decorada con motivos florales? ¿Qué secretos almacenan? ¿Qué tesoros guardan? Al otro lado de puertas y ventanas, puede que encuentres un palacio  escondido en Rabat, o un magnífico museo, dentro de un magnífico palacio junto a una magnífica  madraza, la de Ben Youssef. Estas últimas, joyas de Marrakech que nos legaron un gran visir de nombre Mehdi Mnebhi y un mecenas llamado Omar Benjelloun. Ejemplos de una arquitectura donde un rico patrimonio se funde con el arte contemporáneo más sorprendente y creativo.

PUERTAS Y VENTANAS: La vidriera de Lutero


Vidriera de la iglesia evangélica luterana de Lüderitz (Namibia).
Foto: Carmen del Puerto.

La atmósfera alemana que se respira en la ciudad de Lüderitz nos hace dudar de que realmente nos encontremos en la costa de Namibia. Pero la historia nos recuerda que este territorio africano fue adquirido por Otto von Bismarck para gloria del II Reich. Y ahí está, entre otros reductos germanos del colonialismo, la Felsenkirche (literalmente “iglesia en la roca”). Construida en 1912 en lo alto de la colina del Diamante y alejada de las dunas de arena del desierto del Namib, esta iglesia evangélica luterana contiene espléndidas vidrieras de colores. Una de ellas rinde homenaje al teólogo alemán que inspiró la Reforma Protestante.

PUERTAS Y VENTANAS: Curiosidad infantil


Niños de Sololá (Guatemala).
Foto: Ricardo Porras.

 Niños de Idool (Camerún).
Foto: Carmen del Puerto.

Los niños se asoman curiosos a puertas y ventanas, no importa de qué continente sean. La curiosidad no sabe de fronteras, excepto de una: la edad. Los adultos hemos perdido ese instinto, ya no exploramos, ya no aprendemos. Ya no sabemos relacionarnos con nuestros semejantes, menos aún si somos distintos. Ya no queremos saber, ya no preguntamos. Ya no actuamos con naturalidad, ya no somos espontáneos. ¡Quién fuera niño para volver a sentir ese deseo por descubrir!

PUERTAS Y VENTANAS: Los engaños de Magritte


La ventana (1925), de René Magritte. 1925. Óleo sobre lienzo. 65 x 50 cm.
Colección privada. Bruselas. Bélgica.

 La victoria (1939), de René Magritte. Óleo sobre lienzo. 72,5 x 53,5 cm.
Colección privada.

Puertas y ventanas devienen en metáforas, más si hablamos de René Magritte. Son marcos para asomarse a la realidad onírica y paradójica del pintor surrealista belga. Engañando a los sentidos, buscando la poesía perdida de la materia y descontextualizando los objetos cotidianos, el artista siempre sorprende y obliga al espectador a abandonar ideas preconcebidas. Un pájaro recién liberado o a punto de perder su libertad, entre pirámides dibujadas y pirámides en el paisaje a uno y otro lado de la ventana. Una puerta en perspectiva abierta a una triple conexión tierra, mar y cielo, con una nube (¿de nuevo la libertad?) cruzándola con sigilo. Difícil tener claros los mensajes de Magritte, pero fácil dejarse fascinar por su arte. 

(Gracias, Violeta).

PUERTAS Y VENTANAS: Enrejado trinitario


Ventana típicamente trinitaria, alta y con remate horizontal a ras del suelo.
Foto: Carmen del Puerto.
 Ventanas altas y enrejadas sobre un azul pastel en Trinidad (Cuba).
Foto: Carmen del Puerto.
 Ventanas de la Empresa Municipal de Comercio y Gastronomía de Trinidad (Cuba).
Foto: Carmen del Puerto.
 Ventanas de la casa de un rico hacendado azucarero, la Casa de Saturnino Sánchez Iznaga,
en la Plaza Mayor de Trinidad (Cuba).
Foto: Carmen del Puerto.

Las ventanas trinitarias enrejadas, altas y asomadas a la acera, permiten estar al tanto de lo que ocurre en la calle sin salir de las casas. También sirven de asiento a sus curiosos moradores. Son el orgullo de una hermosa ciudad colonial de colores pasteles, la tercera villa fundada por la Corona española en Cuba, la Trinidad que duerme tranquila a los pies serranos del Escambray. Expertos forjadores del hierro moldearon las caprichosas verjas que hoy embellecen las ventanas de casonas y palacetes, aunque nos remitan a un pasado colonial de ricos hacendados criollos, esclavos negros e ingenios azucareros.

PUERTAS Y VENTANAS: Mirando al mar


Muchacha en la ventana (1925), de Salvador Dalí. 
Óleo sobre cartón piedra de 105 x 74,5 cm.
Fuente: Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía (Madrid).

Asomada a la ventana, Ana María contempla el paisaje de Cadaqués, un pueblo pesquero del Alto Ampurdán, en Girona, que vemos reflejado en uno de los cristales. Ella posa una vez más para su hermano en la habitual residencia veraniega de la familia, a la orilla del mar. Lo hace con gusto, quizá porque intuye que el joven Salvador será famoso algún día y que, por tanto, ella también. Ana María centra la composición del cuadro, entre azuladas tonalidades y suaves ondulaciones. Una evocadora pintura que llegará a formar parte de los fondos más cotizados de un museo de arte.

PUERTAS Y VENTANAS: La sonrisa asomada


 Foto: Carmen del Puerto.

Chefchaouen (Marruecos), 03/11/2007

Tu sonrisa es un premio para el fotógrafo, cuando sólo asomarte era un regalo. No sé tu nombre, pero gracias, niña de Chefchaouen, por haber inspirado esta entrada.

PUERTAS Y VENTANAS: Azules de Chefchaouen


 Fotos: Carmen del Puerto.

Chefchaouen (Marruecos), 03/11/2007

Los extranjeros tenían prohibida la entrada a la ciudad sagrada de Chefchaouen. Hoy, algunas puertas abiertas te invitan a entrar y las que permanecen cerradas se abrirán si te descalzas a la entrada y aceptas tomar un té. Todo entre las montañas del Rif es azul o blanco azulado, como el encalado de las casas y las puertas dentro de la Medina. Puertas azules que puedes llevarte de recuerdo de este destino de moriscos y sefardíes expulsados de la Península Ibérica y antigua base militar del Protectorado español en Marruecos. En ella se arrió, en 1956, la última bandera roja y gualda.