viernes, 2 de noviembre de 2012

SERIE CAÑONES: Aloe nacional

 
 El árbol Carcaj, Kokerboom a Aloe dichotoma, en el Fish River Canyon (Namibia).
Foto: Carmen del Puerto.

Detalle de las ramas del Kokerboom.
Foto: Carmen del Puerto.

El árbol Kokerboom frente a la iglesia luterana de Kaiser Street, en Keetmanshoop (Namibia).
Foto: Carmen del Puerto.

Sobrio, pero estilizado, se alza como una bandera en el entorno pedregoso del Cañón del Río Fish. Los cazadores bosquimanos San utilizan sus ramas tubulares para fabricar el carcaj donde llevar las flechas, de ahí uno de los nombres con que se conoce a esta planta nacional de Namibia. De la especie de los aloes (aloe dichotoma), el árbol de Carcaj –también llamado Kokerboom- suele crecer aislado, en zonas áridas dada su resistencia a las sequías, y son muy longevos, de hasta 300 años de vida. Aún así, parece que el cambio climático está provocando la disminución de estos peculiares árboles en el sur del continente africano.

SERIE CAÑONES: Reciclaje

Entrada al Fish River Canyon por Hobas (Namibia).
Foto: Carmen del Puerto.

Estos contenedores de basura clasificada te dan la bienvenida en Hobas, la entrada norte al Cañón del Río Fish, en el sur de Namibia. No es cuestión de tirar la basura al río que discurre entre las paredes verticales de este espectacular cañón africano, el segundo más largo del mundo. Una imponente formación rocosa hoy convertida en popular destino turístico. Y es que, a veces, la Geología abruma por su belleza. De ahí la necesidad de proyectos que, como el de la imagen, el primero de reciclaje en un parque nacional del país, garanticen el desarrollo sostenible de estos lugares tan privilegiados de la naturaleza haciéndolo compatible con la creciente afluencia de visitantes a los mismos.

SERIE CAÑONES: El río del pescado

 
El río Fish a su paso por el cañón que lleva su nombre.
Foto: Carmen del Puerto.

 
El río Fish en Ai-Ais, la entrada sur del Cañón.
Fotos: Carmen del Puerto.

Sin lluvias y con suelos impermeables, Namibia es uno de los países más secos del mundo, a pesar de sus ríos, que lamentablemente son muy volátiles y de color chocolate por los sedimentos. Con sus 650 km, el Fish es el río interior más largo de Namibia y se une al río Orange en la frontera con Sudáfrica, a unos 100 km del Océano Atlántico. Pero su caudal es estacional y en invierno se seca casi por completo. Aun así, en su fluir intermitente a lo largo de los siglos, este río ha ido abriendo de norte a sur el desfiladero que lleva su nombre y hoy corta una árida meseta con resultados espectaculares.

SERIE CAÑONES: Parada en Grünau



Señalización de Grünau y del Fish River Canyon (Namibia). 
Foto: Carmen del Puerto.

Si te encuentras en Sudáfrica y quieres visitar el Cañón del Río Fish, en Namibia, una opción es cruzar en autobús la frontera delimitada por el río Orange, donde revisan los equipajes a fondo y la espera es larga. El primer destino ya en Namibia será Grünau, una desolada localidad con toponimia alemana y con vías de tren de longitud infinita, pero sin uso. El autobús te habrá dejado en una aislada gasolinera a las dos de la mañana, donde apenas verás los contornos por la oscuridad. Suerte que el Ejército namibio te socorrerá y te buscará alojamiento en un hotel con “Ladies room”. Ya en la habitación podrás elegir entre la Biblia, una novela de drag queens y revistas del corazón, todo lectura en lengua afrikáans. A la mañana siguiente descubrirás que salir de Grünau no es fácil y temes lo peor, hasta que milagrosamente aparece alguien que se ofrece a llevarte a Ai-Ais, la entrada sur del Cañón. Sólo una condición sorpresa de última hora, tu chófer aparecerá con su familia en pleno, así que viajarás cómodamente en la trasera de una furgoneta donde no te cabrán los pies.

SERIE CAÑONES: Películas del Oeste

El Fish River Canyon, en Namibia.
Foto: Carmen del Puerto.

Si África hubiera tenido indios ocupando las tierras codiciadas por los blancos, las películas del Oeste se habrían rodado en Namibia. Allí se alza majestuoso en el horizonte el Cañón del Río Fish (Fish River Canyon), dispuesto a defender un discutido segundo puesto en el ranking, sólo superado por el Gran Cañón del Colorado. No es la maravilla geológica del norte de Arizona, pero el cañón africano se le parece bastante. Y no cuesta imaginar en este paisaje semidesértico que muestra la foto un western de John Ford con el Séptimo de Caballería persiguiendo a los indios, ya fueran sioux, apaches o navajos. Lástima que John Wayne no quisiera posar para la foto.